¿Te has preguntado alguna vez, simpático lector, cuan aburrida sería tu vida wikipédica sin la existencia del Café, esa cantina pestilente e invadida de humo donde los editores menos productivos se pasan las horas muertas? ¿Acaso eres capaz de discernir qué mecanismos autodestructivos incitan al wikipedista ocioso a aventurarse hacia su tenebrosa barra, aun a sabiendas de que con cada intervención suya corre el riesgo de que le rompan una botella en la cabeza? Si la respuesta a ambas preguntas ha sido negativa, probablemente seas un recién llegado al proyecto, no tengas demasiado tiempo que perder, o -permíteme decirlo- seas una persona poco perspicaz. No obstante, si has llegado hasta aquí sigue leyendo; este es el lugar más adecuado para satisfacer tu insaciable sed (que espero sea de saber y no de mejunjes).
Para entender la poderosa fascinación que ejerce el Café en sus adictos has de conocer ante todo las bases morales que sustentan su comportamiento. El primer y más importante principio del usuario cafetero dice así:
Participar en el Café es el modo más rápido de convertirse en un usuario popular.
No obstante, el Cafeing es, ya lo hemos dicho, una aventura peligrosa. Un usuario cafetero está siempre al filo de la navaja, pues un buen desempeño en el Café exige conocer al dedillo los engranajes internos del funcionamiento de la Wikipedia, así como los trucos más comunes para burlar sus políticas aparentando al mismo tiempo que eres un usuario respetuoso y muy comprometido con el proyecto. Algunos parroquianos adquieren esta habilidad con el transcurso de los años, mientras otros la aprenden a golpe de bloqueo. Tanto si quieres destacar en el Café como si estás simplemente interesado en ahondar en la comprensión de este peculiar submundo te conviene tener muy presente los siguientes principios básicos que guían su conducta:
- El avance y la mejora del proyecto, así como el bien común, no tienen la menor importancia. El verdadero objetivo de todo wikipedista es ganar tantas discusiones y peleas de bar como le sea posible.
- La calidad y el peso de los argumentos no es un factor asociado al éxito en una discusión. El éxito de una discusión viene determinado por:
- El número de veces que se repiten los mismos argumentos.
- El número de wikipedistas que apoyan públicamente nuestras tesis.
- El lema básico de todo usuario cafetero que se precie es:
"Todo vale"
...y su réplica favorita adopta dos variantes:
A) "No tienes ni zorra idea de lo que estás diciendo."
B) "Donde dije digo, digo Diego."
- Recuérdese, asimismo que:
- Todos los que están de acuerdo conmigo son mis amigos y grandes wikipedistas. Todos los que están en desacuerdo son enemigos míos y unos trolls del tamaño de un bisonte.
- Mis amigos tienen razón, siempre. Mis enemigos no tienen razón, nunca.
El aspirante a bibliotecario puede extraer provechosas enseñanzas de los principios que acabamos de exponer, con cuya recopilación ponemos fin a la entrada de hoy:
- En primer lugar, un usuario cafetero debe andar con sumo cuidado a la hora de mostrar por primera vez su apoyo a otro usuario cafetero, puesto que una vez que lo haya hecho habrá de mostrarse ya para siempre partidario de sus tesis, so pena de ser rebajado por los demás asiduos del tugurio a la condición de contertulio vacilante, un terrible signo de debilidad cafetera;
- En segundo lugar -ya lo he subrayado muchas veces- conviene alinearse siempre del lado de los hampones del lugar: es una apuesta más cómoda y segura que te permitirá gozar de una vida wikipédica mucho más larga, y
- En tercer lugar (no es tampoco la primera vez que hablo de ello en éste, vuestro blog favorito) has de saber que la creación y mejora de artículos no es para el usuario cafetero más que un medio secundario para incrementar su popularidad y conseguir así lo que verdaderamente le importa: la satisfacción de su propio ego abotargado.
¡Nos vemos en los bares!