Como ya sabéis, en la Wikipedia en español imperan la cordialidad, el consenso y las buenas maneras. Siempre y cuando, claro está, no se le toquen las narices a alguno de los grandes líderes de opinión que en su seno cohabitan y que tanto tiempo han necesitado para ganar el prestigio y la autoridad suficientes como para imponer su criterios contra viento y marea, sesgando los artículos “políticos” a su gusto aunque sea en contra de la opinión de la mayoría de editores y de las propias políticas. Tomemos como ejemplo el curioso caso del artículo sobre la Junta de Galicia, un artículo sobre el que ronda desde hace años una ardorosa polémica que tiene por objeto dilucidar si el artículo no debería titularse Xunta de Galicia, el nombre, según San Google, más común en idioma español.
Opiniones, desde luego, hay para todos los gustos, y muchas de ellas pueden leerse en la extensa página de discusión del artículo, archivada -supongo- por motivos profilácticos. Lo que sí llama la atención es que de entre todos los participantes en la acalorada discusión son muy pocos, en realidad, quienes abogan por la solución castellano viejo. A ver, a ver, que esto me suena: Ese-mal, la Roca Monolítica Escarlata (a quien en esta ocasión -todo sea por los amiguetes- le importa un pimiento la opinión de su reverenciada RAE), Kordas (argumentos sólidos y convincentes los suyos), Camema, el mentecato de Ensada, y RoyFucker, con un constructivo e inteligente comentario muy en su línea. Frente a ellos, la lista de usuarios (desconocidos, claro) e IP en a favor del término gallego es interminable: Dadez, Marvelshine, Luimpi, Caranq, Anxova, Oscar Amor, Igalix, Barfly2001, Nodgoreca, Stoni, ZEph, Asfrid, Chema2104, Blaken, Xosema, Sorruno, Mskina, y paro ya que me canso.
El tema es un asunto espinoso y probablemente pueden encontrarse buenos argumentos por ambos bandos. Al final va a ser que la elección de uno u otro término sea una cuestión absolutamente arbitraria, pero entonces -pregunta un ingenuo usuario- ¿porqué el artículo está protegido contra traslados desde 2009, respaldando así el capricho de un grupo minoritario de editores que parecen arrogarse para sí mismos la posesión de la verdad en virtud de no-se-sabe-qué voto de calidad?. Tras una primera evasiva de Ese-mal (“a tocar los huevos a otro lado”, parece querer decirle el amigo Ece), la respuesta nos la da amablemente Kordas, ese paladín de la objetividad y el espíritu dialogante (bueno, y también de las bondades del sionismo, pero ese es tema para otra entrada): resulta que el señor se basa en su autoridad como bibliotecario y en que Wikipedia no es un foro (sic.) para mantener el título que le de la real gana. Y como La Verdad ya se la ha reservado (vía botonil) Kordas para sí y para los de su camarilla, ya no es posible, no ya continuar trasladando el artículo (hasta ahí podíamos llegar), sino ni siquiera seguir opinando libremente sobre la cuestión.
Lo que digo, arte y tronío el de esta gente...
PD: ¿A que no sabéis qué pasó al final con el usuario disruptivo ese?