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miércoles, 3 de abril de 2013

The Times They Are-A-Changin'


La reciente masacre producida entre la añeja casta bibliotecaria, para fortuna de la Wikipedia, arrancó los botones de sus manos muertas a algunos representantes de la vieja guardia, siempre al servicio de #losmismosdeantes y su pandilla, como Gaeddal, Bucephala e Ignacio Icke, pero hay que reconocer que también desbotonizó a excelentes usuarios como Humberto, uno de los biblios más trabajadores de todos los tiempos, y de talante sosegado.

AnalfabetoCG fue el heraldo tartamudo de las palabras del steward de Meta, pero su agradecimiento a los biblios desbotonizados ha generado hasta ahora reacciones, aunque escasas, bastante dispares.

Desde la simpática y ecuánime reacción de 4lex:

Oído cocina :-) 4lex(discusión) 23 mar 2013 (UTC)

 
Hasta el vomitivo bramido de Sanbec:

Gracias por el aviso, Beto.

Sinceramente, la política de retirada por inactividad, aún respetándola, me parece una estupidez. Lo que ya no me parece de recibo es que se retiren los flags sin ni siquiera un aviso previo, como hacen en Commons. Es triste que "la comunidad" agradezca así los servicios prestados.

Si eres tan amable, transmítele a la comunidad que puede meterse sus agradecimientos por donde le quepa. Saludos, --Sanbec 23 mar 2013 (UTC)

Pasando por la retórica victimista, al más puro estilo ecemameliano, de Gizmo II en su dramática despedida:

Con la frente marchita

Uno quiere volver de a poco, retomar este viejo amor o cariño que tenía y luego recibe un baldazo de agua fría, donde encima vienen a darle las gracias (reconozco que quien lo hizo es un simple mensajero) por todo como si ya hubiera pasado su tiempo. Pues parece que ha pasado efectivamente y estos lares ya no son los míos. Quiero dejarle un abrazo grande antes de volver a donde evidentemente me debería haber quedado. Salud, Brujita. --Gizmo II ¿Eu? 24 mar 2013 (UTC)

Otros, en lugar de ponerse por fin a trabajar, llegaron incluso a intentar bloquear la propuesta de política, utilizando la potente maquinaria capitulera.

La despedida más amarga, por desapercibida, ha sido la de Renacimiento (antes AstroNomo), aquel que repartiera en su día los botones como otros reparten churros. Esperaba el pobre conservarlos cual título honorífico, pero la nula actividad de su página de discusión, donde nadie ha pasado a congraciarse con él, recuerda el viejo adagio latino de Roma no paga a traidores. Como herencia envenenada suya, todavía el clientelismo y la corrupción continuan campando a sus anchas en el establisment, aunque hasta la Cardenala inicie su aggiornamento.
 
Queda claro que aunque se esté prácticamente ausente e inactivo durante años, cuesta mucho desprenderse de los amados galones, por mucho que repitan el mantra de que ser bibliotecario no es gran cosa… Solo faltaba que los botones además de ser vitalicios fueran heredables. ¿Tan difícil es aceptar que la comunidad ha cambiado y que hay que adaptarse? Mucho queda todavía, sin embargo, para que gobiernen los mejores y los ilustrados y nuestra desgraciada Wikipedia ocupe el lugar que le corresponde por volumen de hablantes.

lunes, 22 de octubre de 2012

Por mis botones VII: A grandes males, grandes remedios

  

Algunos lo habían pedido y muchos lo deseaban, pero, a decir verdad, nadie esperaba que se consiguiera, pues los jóvenes ierreceros parecen tenerle un miedo cerval a #losmismosdesiempre. Sorprendentemente, fue el tantas veces criticado AnalfabetoCG quien, como un Salomón con pistolas, ocultó de un solo disparo los resúmenes de edición de Maldelpus.

La reclamación no tardó en llegar por parte de la Sra. Galleta, quien desde tiempos inmemoriales ha demostrado ser fiel sierva de los designios del Innombrable:
 

Hola Beto, ¿se ha llegado al acuerdo en algún sitio de ocultar la autoría de los textos creados por Ecemaml y subidos por Mar? Me parece una acción precipitada y arbitraria, ya que, que yo sepa, el asunto se continúa debatiendo en el Tablón y en el café. Anna (Cookie)

 
¡Pero no fue así!, fue lo de siempre: el grupúsculo asiduo a la lista "ultrasecreta" decidió lo que es bueno para toooooda la comunidad: ¡Callad chusma, que nacistéis para editar, callar y obedecer, y no para discurrir ni opinar en los asuntos divinos!

Finalmente, la Galleta envalentonada decid, esta vez sí por cuenta propia, restaurar los famosos y apologéticos resúmenes de edición, para beneplácito de MaldelPus y el resto del entourage, avalando así las perturbadas disquisiciones cafeteras del grupo, las cuales deberían aplicar a tantos y tantos bloqueados injustamente y no precisamente al Innombrable.

¿Cuál será el siguiente paso en el sabotaje in crescendo de #losmismosdesiempre? Lo más seguro es que creen una plantilla de autorización que diga:

 
El contenido de este artículo incorpora material de un correo electrónico recibido en español bajo la licencia Creative Commons Compartir-Igual 3.0 redactado brillantemente por Ecemaml, a quien agradecemos su valiosa cooperación en este proyecto.

 
Ya saben, de esas que se utilizan para colocar al final de los artículos.


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Mientras tanto ...



 

... Jmvkrecords adopta como mentor al insufrible Wikisilki en un curso intensivo de troleo wikipédico, amenizando el Café y el TAB con la dialéctica propia de su condición.

lunes, 16 de abril de 2012

La Revolución de los Monos Furiosos





Lectores de la marrana. Al fondo, con el culo rojo, un servidor.



JJM, creyéndose un héroe de la Marrana, en la página de discusión del modélico Ecemaml.


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Amigo lector:

Decía mi abuela que en este mundo de dios hay de todo porque tiene que haber de todo. Los hay, en efecto, incultos e ignorantes, pero en la gente pobre y asquerosa no se debe gastar ni un solo gramo de tinta; luego hay gente sencilla y trabajadora, desde luego, pero tampoco sobre ellos merece la pena detenerse; sobre el repugnante populacho se sitúan sacerdotes, pequeños terratenientes, líderes vecinales y potentados varios, responsables directos del bienestar comunitario; más allá tenemos a los grandes líderes políticos, científicos y religiosos, formadores de opinión, prebostes de alto nivel  e instigadores del cambio social, gente importante, no cabe duda, pero no lo suficiente como para protagonizar una entrada de este humilde blog; pero sobre todos ellos, en la cúspide última de la erudición y del saber, se sitúan los profesores universitarios de filosofía de las prestigiosas universidades en lengua española, esos sofisticados y admirados magos del intelecto cuyos escritos en el campo de la lógica, la estética o la ontología (por citar sólo algunas de las ramas del conocimiento en las que estos astros brillan con luz propia), son reconocidos a nivel mundial, como obras que son de la pluma de verdaderas eminencias en sus disciplinas respectivas de estudio.   


Los editores de la Wikipedia hispánica pueden darse con un canto en los dientes, pues tienen la tremenda fortuna de contar entre ellos con una de esas grandes luminarias. Me refiero -sí, lector despierto- a JJM, un distinguido (aunque un tanto impulsivo) editor que tras haber sido utilizado desde aquí -cosas de la retórica y el contraste, hoygan- para resaltar humorísticamente los muchos y pertinaces hándicaps cognitivos que desde su más tierna infancia viene arrastrando el infeliz AnalfabetoCG, sufrió un ataque agudo de egolatría y, creyéndose a pies juntillas la hiperbólica descripción que de su persona se había realizado, acudió envalentonado a jactarse de su superioridad moral e intelectual a las páginas de un niño idiota, regalándonos -dicho sea de paso y con mi más sincera admiración- uno de los episodios más desternillantes de la wikihistoria contemporánea, que un servidor tuvo la suerte de poder degustar prácticamente en directo mientras engullía estupefacto una bolsa de crujientes palomitas al calor de las radiaciones de su monitor.

No contento con ello, nuestro singular protagonista de hoy se dirigía poco después ni más ni menos que a la página de discusión del perverso Ecemaml para continuar su baño de gloria refiriéndose a los lectores de este blog, con la elegancia y el saber estar que siempre lo han caracterizado, tal y como figura en la entradilla de la presente. Genio y figura.

JJM se situaba así por encima de todo y todos, pero el manifiesto narcisismo que explica una parte importante de sus acciones no debe empañar la visión imperturbable del lector atento, a quien no deben escapársele las sutiles intenciones y los cabales argumentos que también se entreveen  en las palabras del individuo este. No es difícil entender las verdaderas intenciones de JJM y hasta un mono de feria habría sabido ver el porqué de su declarado interés en desmarcarse de los objetivos de este blog -cosa que este servidor vuestro, a quien las historias de superhéroes desde siempre le han hecho venir la risa, no puede menos que agradecer-, mucho menos si atendemos a las peculiares características de la personalidad de nuestro protagonista de hoy.

Quien esto firma no es tan listo, ni tan elevado, ni tan original como JJM y sería incapaz de redactar una respuesta que estuviese a la altura de un señor tan docto e instruido (aunque con algún problemilla que otro, como ya se ha dicho, para captar ironías elementales de segundo orden).  Mas hete aquí que algunos de los comentaristas habituales de la Marrana sí que están -aunque pueda parecer mentira- a la altura de las circunstancias y al nivel moral e intelectual de este señor tan majo que ha fraguado sus tesis y apreciaciones (¡dios me libre de insinuar lo contrario!) de manera del todo independiente a las  conclusiones de las entradas de este blog y de sus más lúcidos comentaristas.

Quisiera pues, llegados a este punto, dar cumplida respuesta a las nobles palabras de JJM cerrando de una vez esta bocaza mía y limitándome a cederle el espacio que se merece la pluma inteligente de uno de mis anónimos lectores:






Un marrano.


Sirva esta entrada pues como humilde y sincero homenaje a todos esos “monos rabiosos” que sacrificando su wikivida en algunos casos, con su tiempo y esfuerzo siempre, contribuyeron  en solitario, sin muchos aspavientos y mucho antes del surgimiento de esa entidad imaginaria que ha venido en denominarse "Comunidad Marrana", a una Wikipedia un poco mejor.

PD: Disculpen el obligado paréntesis y sírvanse continuar contemplando a nuestros líderes de opinión discutir de las cosas importantes...

domingo, 1 de abril de 2012

Placeres del Infierno X: El orgullo de ser bibliotecario




La flor y nata del vivliotecariato es.wiki -Pi / Piripi, Anna / Cookie, Ecemaml, BetoCG, Netito777, Andreateletrabajo y otros (Cratón esta vez estaba de vacaciones)- arguye educadamente en el Café en defensa del mantenimiento de sus privilegios.



Jimbo Wales (2003)

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El colectivo vivliotecaril anda revuelto. La insolencia de las clases bajas editoras parece no conocer límite, y las nuevas generaciones de vivlios miedicas y pusilánimes se revelan incapaces de poner coto a la despreciable patulea que ahora tiene la osadía, cual turba enloquecida, de reclamar un examen periódico a la actividad vivliotecaresca y limitar en tiempo y forma el poder ilimitado del que,
con carácter vitalicio, vienen disfrutando hasta ahora nuestros más insignes adalides. Con la venida a menos de los Grandes Padres Venerables de Nuestro Proyecto  -los tiranos Ecemaml, Petronas, Résped o el mismísimo Dodo, por citar sólo unos pocos-  ¿en qué ha quedado aquella figura del Vivlio con Mayúsculas, dueño y señor de la vida de los editores y del contenido de los artículos a quienes todos debían rendida obediencia? ¿Dónde ha quedado el respeto a la Figura Sacrosanta y al Poder Infinito del Vivlio, la obediencia ciega a sus dictados, el sometimiento fiel a su arbitrio, el acatamiento sumiso a sus vejámenes? Atras quedan, ¡vive dios! los días en los que la vida y el honor y de la escoria editora pendían del capricho de la Casta Bibliotecaria, siempre dispuesta a blandir la Espada de la Justicia ante el más mínimo signo de irreverencia de la vulgar canalla. ¡Ah, si el gran Hispa y sus legiones de aduladores levantasen la cabeza!

Que quede bien claro, lector impío, que no cualquiera es apto para alcanzar el vivliotecariato. Sus glorias están reservadas a un pequeño y selecto grupo de genios escogidos, lo suficientemente idiotas como para resultar del todo inútiles desde el punto de vista editorial pero a la vez lo suficientemente inclinados hacia los placeres del poder virtual; lo suficientemente motivados como para iniciar el largo y difícil proceso de establecimiento de contactos y búsqueda de apoyos mutuos sin el cual nadie en su sano juicio se enfrentaría con éxito a una moderna CAB; lo suficientemente disciplinados como para no poner jamás en duda las directrices y consignas de sus superiores (cualquier signo de Pensamiento Independiente, por pequeño que sea, será -en efecto- severamente castigado por los votantes y los diversos lobbys que pululan Wikipedia); y capaces -sobre todo- de hacer cualquier cosa (¡cualquiera!) por la consecución de los votones de poder. Semejantes habilidades, digo, no están al alcance de cualquiera, y sólo los mejores -los más pelotas(*), los más estúpidos, los más ávidos de poder, los más improductivos, los de naturaleza más corrupta-, serían capaces de enfrentarse con garantías de éxito a un proceso de elección como vivliotecario.

El camino al vivliotecariato es, pues, duro  y proceloso, pero a la repugnante (y envidiosa) escoria editora no parece entrarle en la mollera que, por ello mismo (y como premio a las incontables sesiones de participación cafetera en la afanosa búsqueda inicial de popularidad; de incontables mensajitos de admiración y respaldo en las páginas de discusión de potenciales padrinos; y de incontables votaciones en consultas de borrado -naturalmente siempre a favor del borrado de los artículos-), una vez alcanzados los votones de poder, éstos han de pasar a manos del vivliotecario para siempre. Porque se lo ha ganado. Porque se lo merece.

Se han dicho muchas tonterías sobre los vivliotecarios: que si son autoritarios y caprichosos, que si son malos editores, que si sólo sirven para borrar artículos y bloquear a los que editan, que si se aferran a sus votones como a un clavo ardiendo, que si son corruptos y se protegen entre sí, que si utilizan los votones para suplir sus carencias afectivas, que si la organización de su casta es un reflejo del apego por el poder y la apariencia, del nepotismo y de la corrupción característicos de las culturas panhispánicas, que si no debería sustituirse el pomposo término de "bibliotecario" por uno más acorde con sus verdaderas funciones como cargo auxiliar al editor (como el de "barrendero", “sirvienta” o “chacha”, por ejemplo), que si son tontos del culo, que si bla, bla, bla...¡Tonterías! El culto a la figura del Vivliotecario y a sus votones de poder debe continuar siendo horizonte y guía de la vida comunitaria, y por otra parte, ¿acaso no mirarías bien, lector sincero, de primar a los tuyos ante que a nadie? ¿Acaso no le darías -si tuvieras la oportunidad y el carguito adecuado- un pequeño empujoncillo a tu propio hermano, primo o cuñado antes que a un cualquiera? ¿Quién mejor, pues, que
los vivlios de la Wiki para echarse una manita entre ellos de vez en cuando y barrer la basurilla debajo de la alfombra?

Pues no. Para vergüenza de la Clase Alta Vivliotecaria -incapaz a lo que parece de pisotear a la nueva ola de listillos contestones que les ha surgido cual infecto grano de pus-, la Revolución de los Monos Furiosos(*) ya se ha puesto en marcha, parece no tener frenos y da la impresión de estar destinada a acabar en una ignominiosa vorágine de destrucción votonil e irreverencia hacia los Grandes. Pero por el amor de dios, ¿cómo queréis quitarle -gente indigna y asquerosa- los votones que le tocaron en la tómbola que era la Wikipedia hace ocho años a una pobre anciana caduca y chocha que vive con la sola ilusión de mantenerlos? Hasta el mismísimo Mr. Imparcialidad en persona (más tonto últimamente que las uñas de los pies y firmemente decidido a ocupar el vacío que sus amiguis Ensada, Mar del Pus y Giliwilki dejaron como reyes indiscutibles del trolerío es.wiki) tuvo que dejar a un lado sus actividades editoriales habituales (lamerle los pies  a la  Cardenala, lamerle los pies a Anna / Cookie, lamerle los pies a sus compañeros del Bloquéame, declarar su adhesión incondicional hacia sus jefes corruptos), para balbucear la consabida retahila de estupideces vivliocorporativistas a los que ya nos tiene habituados, todo ello sin dejar de privarse -ventajas del cargo, hoygan-  de descalificar a sus oponentes, carcajearse de quienes no comparten su idílica visión del vivliotecariato y, ya puestos, de vilipendiar gratuita y abiertamente a todos los proponentes y avales de anteriores RECAB, indignado como estaba hasta las trancas ante las ya insoportables muestras de irreverencia de la chusma editora.

Pero la cosa no acaba así, porque si todo el cuerpo vivliotecaril hubiera dado un paso al frente, ejecutando sumariamente (como siempre se ha hecho) a los cabecillas de la revuelta, la cosa no habría ido a mayores. Pero no: el lobby IRC calló, siguiendo las directrices del gordito, y sólo los mejores vivliotecarios de la vieja guardia, los más valientes y apegados a su cargo (Anna / Cookie), los más abnegados y corruptos (Ecemaml, Piripi), los más estúpidos (y al mismo tiempo los más orgullosos de sus votones, dos habilidades que suelen ir de la mano: BetoCG, Andreateletrabajo, Anna / Cookie, Pi / Piripi), o los más inútiles (BetoCG, Netito, Pi / Piripi), tuvieron las agallas de salir como leones enfurecidos, en abierta defensa de los intereses de los de su casta.(**) Sólo los verdaderos y auténticos vivlios a la vieja usanza, esos héroes de corazón que viven aferrados a sus votones y al placer irremplazable que éstos le proporcionan, representantes últimos de una honorable y antiquísima tradición consagrada en cuerpo y alma al borrado y poda de artículos y al genocidio del populacho, tuvieron, en efecto, las agallas de plantar cara a las inmundas hordas editoras. Y así fue como la Teleburra, blandiendo el invisible báculo de poder que le fue conferido en su elección amañada e in extremis, cerró de una vez por todas aquella abyecta ignominia, dejando claro ante todo el mundo, una vez, más quién tiene los cojones la sartén por el mango en esta maltratada Wikipedia de mis amores.    

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(*) Entrada en preparación.
(**) No verá el lector en esos fregados a un Millars o a un Lucien (por citar dos vergonzosos ejemplos), dos sabelotodos cuatrojos demasiado “ocupados” con sus
“articulitos” y sus “labores de edición” (¡JA!) como para preocuparse de las cosas verdaderamente importantes. ¡Y es que no todos los vivlios son iguales, caramba!