Escarlati debatiendo en el café con el donaire de costumbre
He estado a punto de sugerir, caro lector, un sexto pilar que deje bien claro para las generaciones futuras que la palabra de Escarlati es ley en la Wikipedia en español, explicando además que el que ose contrariarle será objeto de ominoso bloqueo. El problema es que la psique confusa del sujeto en cuestión, pretendido paladín de la corrección lingüística, lo lleva a defender la postura de las academias cuando sus dictados concuerdan con su punto de vista, pero niega su autoridad o simplemente hace mutis por el foro cuando sucede lo contrario, prefiririendo romper el teclado antes que reconocer una equivocación. En otras palabras, lo único importante para él, como para su chucho Wikisilki, es tener siempre la razón, limitando su argumentación a solo dos opciones:
A) Si quieres imponer una edición contraria a mis caprichos, no puedes porque no hay consenso.
B) Si quieres oponerte a la imposición de uno de mis caprichos, no puedes porque no hay consenso.
Recordará el honorable público que el aguerrido conserje de instituto, como todos los ex miembros de la cloaca del pensamiento único, nos ha obsequiado con varios portazos estilo diva, y para más INRI, alguno que otro asociado a resoluciones que no le han sido favorables en el TAB. Además del berrinchito por no salirse con la suya, queda meridianamente claro que su complejo de inferioridad le provoca una necesidad de reconocimiento que ralla (*) en lo patético.
Entre estos seudorretiros destaca, por teatral y victimista, aquel que fue consecuencia de su triste participación en el debate de seudónimo vs. pseudónimo, que le costó la retirada temporal del flag de reversor. En dicha ocasión, el Adonis de Teruel desestimó la recomendación de las academias porque no estaba de acuerdo con ella y ya de paso por darle un par de collejas al adversario de siempre. Créanme, resulta enternecedor leer esa discusión –donde solo sus compinches estaban de parte de Escarlati– o, aún mejor, darle un vistazo a este historial, pues ambos se traducen en una muestra perfecta de corporativismo conforme van saliendo al quite uno a uno los wikiamiguetes, ya sea para aparentar un falso consenso o evitarle al ofendido violar la política de las tres reversiones.

Escarlati, manifiestamente enojado por la retirada del flag, se retira de Wikipedia
En el colmo de la incongruencia, cuando la Ortografía de la lengua española de 2010 recomendó utilizar preferentemente Catar en lugar de Qatar –pero sin censurar la utilización de este último término–, raudo y veloz nuestro heróe de bigotes relamidos se dio a la tarea de eliminar cualquier alusión a la palabra Qatar, borrando entre otras cosas la referencia donde se mencionaba que el uso de la "q" no está prohibido. En este caso no importó que se alteraran los usos naturales de la lengua, porque todo estará siempre bien si lo hace o lo dice Escarlati. Es innecesario agregar que esta recomendación sí fue de su agrado, aunque, como dijera un simpático usuario: “suene peor que pegar a un padre con un calcetín sudado”.
Ejemplos de su incoherente proceder los podemos encontrar a diestra y siniestra escarbando un poco en sus contribuciones (siempre con la nariz tapada), como cuando señaló correctamente que Tejas y Méjico no eran errores ortográficos, porque aunque las academias recomiendan preferentemente escribir Texas y México, los usos con "j" no están prohibidos. En contraste, Escarlati parece ensañarse nuevamente con Qatar, pues señala, esta vez erroneámente, el uso de la "q" como falta de ortografía, forzando sin mayor empacho el uso de la nueva grafía recomendada y eliminando el uso de la grafía Qatar, todavía válida según la nueva Ortografía. Una de dos, o el Adonis de Teruel no entiende que Catar es una recomendación al igual que México y Texas o tiene un odio especial por Qatar: Algún viaje accidentado o fervor por el Real Madrid, vaya usted a saber.
Incontables usuarios han tenido la desgracia de enfrentarse con la Roca Monolítica Escarlata para terminar como mínimo bloqueados y estigmatizados perennemente como usuarios problemáticos, cuando no finalmente expulsados. A pesar de que la mayoría de la Wikipedia ya es consciente de su “habitual proceder de descalificar personalmente a los usuarios con los que mantiene discusiones en vez de tratar directamente las dificultades que son objeto de controversia”, el método le sigue funcionando para deshacerse de sus oponentes.
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