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jueves, 15 de septiembre de 2011

El dios bifronte II: La lluvia del porvenir



Tras la prolongada serie de “desapariciones” en circunstancias no del todo claras (Billyrobshaw, la última víctima del régimen, con más de 600 artículos en su haber, habría supuestamente enviado un email al Gran Editor que no fue de su gusto: lo llamó "sinvergüenza"), no parece que el desolador panorama vaya a mejorar. Calientes aún los cadáveres de algunos de los mejores editores que la Wikipedia en español ha visto en su historia (desde el citado Billyrobshaw a Petruss, pasando por Elemaki o Rosymonterrey), una torrencial lluvia de candidaturas a destructores de libros cae sobre el calcinado paisaje.

Resuenan en lontananza las escalofriantes risotadas de la Cardenala, quien a través de sus lacayos Edmenb y Ezarate, lleva a cabo su proyecto de recuperar para sí la soberania sobre la Wikipedia toda, tras la caída del Bloquéame de Dodo. La entrega de los botones de destrucción al tirano PSOEtronas presagian una nueva era de terror y oscuridad para la Wikipedia en español, donde la sumisión total a la Dictadura del bibliotecariado será la única garantía de supervivencia, la disidencia será castigada con la pena capital (sin necesidad ya de inventarse política alguna) y donde todos los artículos de ésta categoría, convenientemente revisados y aprobados por el Preboste, se turnarán semanalmente para ocupar la portada.

Intentando ser optimistas, hay que agarrarse al fracaso de su abyecta proposición del chucho Wiki-Wiki, aunque en un sistema justo tal sujeto debería haber sido puesto de patitas en la calle hace años. Conforménse con que la Cardenala no haya saboreado junto a su sádico discípulo, felices como un cerdo en una charca, el baño de poder que ambas habían querido regalarse.

Al geronte Petronas y a los ya creciditos Banfield, Saloca y Egaida, hay que sumar a una serie de niños apenas (de)formados, que bailan de alegría al ver ya los botones de destrucción en sus manos. ¡No, luchemos por mantener el optimismo que con tanto trabajo recién habíamos abrazado! Cierto que son jóvenes e influenciables, pero no cuentan sólo con el patrocinio del grupo de la Cardenala. Entre sus valedores se hallan gente como Farisori, Laura Fiorucci, Lucien leGrey y Poco a poco, capaces de mostrar cierta independencia, cierto valor. ¿Serán capaces de ser justos por fin con el trabajo de los editores,  de revertir la espiral de degradación de la enciclopedia nominalmente libre, de permitir su sana expansión? Por encima de su desolador presente, este utópico intento de difusión libre de la cultura merece un mejor destino.