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| #losmismosdesiempre acorralando al disidente |
Como si fuese un sueño recurrente, el rifirrafe
que se han montado Rondador, Mar del Pus y el cansino Wikisilki en la votación sobre mínimos de relevancia para artistas plásticos
contemporáneos, me ha hecho recordar una de las tácticas más siniestras de #losmismosdesiempre
(*):
Echar abajo cualquier
intento de la plebe editora por poner en práctica alguna idea contraria a las suyas.
Antecedentes hay y muchos, de cándidos y desprevenidos usuarios que con el sano interés de
mejorar la enciclopedia hicieron alguna propuesta editorial o política y para
tantear hacia donde se inclinaba la comunidad realizaron una encuesta o
votación. Siempre que una propuesta contrariaba la voluntad de alguno
de los amos, el ataque en manada, que como ya he mencionado es uno de sus recursos más socorridos, no se hacía
esperar. Como además tenían de su lado los amados botones y una patente de
corso para violar las políticas, terminaban despedazando cualquier iniciativa
y, por supuesto, a los osados autores.
¡Tiene que quedar bien claro quién es el
que manda!
Así al vuelo, me vienen a la cabeza unos pocos ejemplos (que les iré detallando en futuras entregas):
La mayoría de los amañados debates resultaron sangrientos, hubo bloqueos (para la plebe,
obvio), usuarios retirados y otros que simplemente dejaron de editar. Mientras
que estos entes, más aficionados al cafeeing que a editar en el espacio principal,
persistan en manipular el orden natural de las decisiones comunitarias, la Wikipedia
pierde. Pierde en diversidad, en editores prolíficos y expertos que huyen
despavoridos bajo los palos y bloqueos propinados por el mamporrero de turno.
(*) Autor: Drini. Sitio: Twitter. Por aquello de los
derechos de autor.
(**) Aunque después hubo más encuestas y votaciones y
la política finalmente sufrió algunas modificaciones.